Por: Blas Curado Fuentes
HACE UN AÑO APROXIMADAMENTE ECHÉ UN VISTAZO A LOS ÁRBOLES TRASPLANTADOS DE LA ANTIGUA PLAZA DE ESPAÑA DE DON BENITO CON EL FIN DE EVALUAR EL ÉXITO DE SU TRASPLANTE. COMO LA NATURALEZA ES CAPRICHOSA, HE VUELTO A REVISAR SU ESTADO DE SALUD Y HAY SORPRESAS.
El pasado mes de octubre de 2023, hace ya algo más de un año, fui a comprobar de primera mano la viabilidad y supervivencia de los ejemplares de polémicos árboles que el anterior consistorio eliminó de la plaza de España de Don Benito y los trasplantó en otras ubicaciones, para evitar su muerte y darles otra oportunidad.
Se trataba de árboles de hoja perenne que la mayoría fueron trasplantados en la zona ajardinada colindante con el Canal en las proximidades de las oficinas de García Camacho y ALSAT, en el polígono Isaac Peral. El gran cedro que reinaba la Plaza de España, y que tantos años a aguantado las bombillas de navidad estoicamente, fue trasplantado como premio en otra zona, arriostrado para evitar su caída con zunchos a otros árboles, en el Parque grande o Parque de Tierno Galván.
En esa época (octubre de 2023) detecté que prácticamente la mitad no había sobrevivido al trauma del trasplante pues no había atisbo de floración o crecimiento de hojas en sus tallos y ramas. Y por supuesto el gran cedro, colocado en una zona con mayor afluencia de gente, no daba señales de vida alguna.
Pues curiosidades de la madre Naturaleza, el proceso de arraigo y supervivencia a las nuevas condiciones, horas de luz y sombra, vientos, suelos y riego de esas nuevas ubicaciones, parece que estaba algo retardado o dormido, pues recientemente he comprobado con gratitud que todos los árboles (almez) trasplantados en la zona del polígono Isaac Peral han sobrevivido, pues todos presentan hojitas en sus ramificaciones. No se hizo tan mal como se pensaba. Ha habido éxito. Enhorabuena. Probablemente esto haya sido debido al buen año pluviométrico que hemos tenido en 2024 y a otros factores que se me escapan.
Sin embargo, el magnífico Cedro sigue sin mostrar signos vitales, y mucho me temo que ya no lo haga pues habrán pasado ya casi 3-4 años desde la operación de trasplante. Estaba mejor en la Plaza, sin duda. Ahora que ésta está tomando forma y parece que pronto podremos disfrutar de ella, se le echará de menos con sus bombillitas de luces de colores de la Navidad. Una pena.
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