Crítica teatral
Por José Manuel Villafaina Muñoz
EL FESTIVAL NACIONAL DE TEATRO MUSICAL VEGAS ALTAS CELEBRA SU TERCERA EDICIÓN CON UN INICIO EXCEPCIONAL
Tras el éxito rotundo de sus dos ediciones anteriores, el Festival Nacional de Teatro Musical Vegas Altas regresa en su tercera entrega con una programación de alto nivel artístico. En sus ediciones previas, el Festival, dirigido por el productor donbenitense Juan Carlos Parejo, reunió una selección de espectáculos musicales aclamados en escenarios de Madrid, Barcelona y otras ciudades, logrando llenar por completo las butacas de sus funciones en los teatros Imperial (de Don Benito), Las Vegas y el Palacio de Congresos (de Villanueva de la Serena).
Este año, el Festival cuenta con el respaldo de la Junta de Extremadura, la Diputación de Badajoz, los Ayuntamientos de Don Benito y Villanueva de la Serena, así como el apoyo de diversas empresas colaboradoras. Su inauguración, celebrada este fin de semana, ha estado a la altura de las expectativas con dos espectáculos excepcionales: “Libre”, un vibrante homenaje al cantante Nino Bravo, y “Para la libertad”, un emotivo tributo al poeta Miguel Hernández. Ambos montajes, representados en el Teatro Imperial y el Palacio de Congresos respectivamente, lograron colgar el cartel de «aforo completo».
El Festival se extenderá hasta finales de marzo con una cuidada selección de siete producciones de teatro musical, consolidándose como una cita imprescindible para los amantes del género.
“LIBRE”: UN HOMENAJE VIBRANTE Y ORIGINAL A NINO BRAVO
La compañía valenciana Melomans ha dado vida a “Libre”, un espectáculo creado por Santiago Sánchez y Víctor Lucas que no solo rinde homenaje a la música de Luis Manuel Ferri -el inolvidable Nino Bravo– sino que la reinventa con frescura, humor y una ejecución vocal impecable. Sus himnos más emblemáticos –“América, América”, “Noelia”, “Un beso y una flor”, “Libre”, entre otros– resuenan con renovada energía en una puesta en escena tan innovadora como emotiva. La propuesta ha sido ambiciosa: condensar en apenas hora y media la esencia de un artista irrepetible, recorriendo su vida, su música y sus anécdotas más entrañables. Y lo logran con una maestría conmovedora y el respeto que su legado merece.
Más allá de su excelencia musical, el espectáculo triunfa al humanizar a la figura del cantante. No se limita a revivir su arte, sino que nos acerca a su lado más íntimo: sus viajes, sus ensayos, sus afectos. Estrenado con gran éxito en la Comunidad Valenciana la pasada temporada y a punto de desembarcar en el Teatro Apolo de Madrid, este musical ha confirmado el acierto de la dirección escénica de Sánchez y la dirección musical de Lucas. En apenas hora y media, la obra destila fragmentos de las 60 canciones que Nino Bravo inmortalizó, envueltos en un montaje preciso y armónico, donde la iluminación, el espacio circular giratorio y la puesta en escena crean una sinergia visual de gran impacto.
Pero lo que más distingue a “Libre” es la combinación del talento vocal de Eduardo Escartí, Gonzalo Manglano, Javi Reig y Pau Ferrer con una narrativa ágil y cercana. Los cuatro actores/cantantes con su interpretación a capela -apoyada en técnicas modernas como bucles y secuencias- dan nueva vida a los clásicos de Nino Bravo, logrando que su música no solo se escuche, sino que se sienta con la intensidad de lo irrepetible. Una de las mayores singularidades del espectáculo es la interacción con el público: aquí no se trata solo de interpretar las canciones más icónicas, sino de compartirlas. La sala entera se convierte en un coro multitudinario, un eco vibrante de la voz de Nino Bravo que resuena con fuerza arrolladora.
En definitiva, “Libre” no es un musical cualquiera; es un viaje emotivo y dinámico que permite redescubrir la grandeza de Nino Bravo. Un espectáculo que no solo se ve y se escucha, sino que se siente.
“PARA LA LIBERTAD”: LA POESÍA HECHA TEATRO, MEMORIA Y EMOCIÓN
«Para la libertad«, que se representó el pasado año en el Teatro Infanta Isabel de Madrid por la compañía Okapi Producciones Teatrales, es un emotivo y poderoso homenaje a Miguel Hernández que entrelaza teatro, música y poesía en una propuesta escénica de gran sensibilidad y profundidad. Bajo la dirección de Gabriel Fuentes, la dramaturgia y puesta en escena logra trascender la mera biografía del poeta para convertir su historia en un canto universal a la memoria, la resistencia y la libertad.
El libreto, cuidadosamente construido, alterna entre la poesía de Hernández y escenas que retratan su vida con un equilibrio perfecto entre lo íntimo y lo colectivo. El texto no solo honra la palabra del poeta, sino que la acerca al presente, haciendo que su voz resuene con una fuerza renovada.
El montaje diseñado por Isi Ponce en la escenografía y Juanjo Llorens en la iluminación, juega en un espacio casi vacío con la simbología y la sencillez para recrear desde la huerta de Orihuela hasta las cárceles franquistas donde el poeta vivió sus últimos días. La luz se convierte en un recurso narrativo que guía las emociones del público, alternando entre la penumbra del sufrimiento y los cálidos destellos de esperanza.
El elenco formado por tres actores ofrece interpretaciones vibrantes y conmovedoras. Daniel Ibáñez, en la piel de Hernández, transmite con maestría la lucha, el amor y la pasión del poeta, logrando una actuación que es puro lirismo en movimiento. Eva Rubio, como Josefina Manresa, encarna la fuerza y ternura de la mujer que sostuvo al poeta en sus peores momentos, mientras que Pablo Sevilla aporta versatilidad al dar vida a múltiples personajes que enriquecen el relato (algunos como Lola Flores, Carmen Sevilla o Rafael, espléndidamente parodiados jocosamente).
La música de Joan Manuel Serrat, bajo la dirección de Daniel Molina, actúa como el alma sonora del espectáculo. Temas icónicos como Las nanas de la cebolla, La elegía a Ramón Sijé, Llegó con tres heridas o El niño yuntero se integran en la trama con una naturalidad conmovedora, dotando a la obra de una dimensión aún más profunda.
En definitiva, “Para la libertad” no es solo un espectáculo teatral, sino una experiencia sensorial y emocional que invita a reflexionar sobre el poder de la poesía como herramienta de resistencia y memoria. Un montaje imprescindible que recuerda que Miguel Hernández sigue vivo en cada verso y en cada conciencia que se niega a olvidar.
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FOTOS (cedidas por el Festival):
Escena del espectáculo musical “LIBRE”
Escena del espectáculo musical “PARA LA LIBERTAD”
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